
Rey Carlos III expresa preocupación por arresto de su hermano Andrés
El monarca británico afirmó que la ley debe seguir su curso tras la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, investigado por presunta mala conducta en cargo público.
El rey del Reino Unido, Carlos III, manifestó este jueves su “profunda preocupación” por la detención de su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor, bajo sospecha de mala conducta en cargo público. En un comunicado oficial, el jefe de Estado británico insistió en que el proceso debe desarrollarse con total apego a la ley.
“Lo que corresponde ahora es un proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera apropiada por las autoridades competentes”, señaló el monarca de 77 años. Además, subrayó que tanto él como su familia ofrecerán “apoyo y cooperación incondicionales” durante el desarrollo de la investigación.
Carlos III añadió que no sería apropiado hacer más comentarios mientras el caso esté en manos de las autoridades. “La ley debe seguir su curso”, puntualizó en el mensaje firmado como Carlos R.
La detención se produjo por orden de la Policía del Valle del Támesis, cuerpo responsable de la jurisdicción donde se ubica Windsor. Andrés, quien cumplió 66 años este mismo día, fue arrestado en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, donde residía tras haber sido desalojado recientemente de la residencia Royal Lodge, a las afueras de Londres.
Las autoridades informaron que el detenido permanece bajo custodia en una comisaría, aunque no precisaron la ubicación exacta ni ofrecieron mayores detalles sobre los cargos preliminares.
El caso ha generado una nueva ola de controversia en torno a Andrés Mountbatten-Windsor, quien ya había sido apartado de la vida pública y despojado de títulos y honores reales por decisión de su hermano. La polémica se intensificó después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgara correos electrónicos en los que presuntamente se evidenciaría que el expríncipe facilitó documentos sensibles del Gobierno británico al financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
Días antes del arresto, la Policía del Valle del Támesis había confirmado que evaluaba esa información para determinar si correspondía abrir una investigación criminal formal. La detención indica que el caso avanzó hacia una fase más decisiva.
Para la comunidad internacional, incluido el público latinoamericano en Estados Unidos, el caso vuelve a poner bajo escrutinio a la familia real británica, una institución que históricamente ha proyectado estabilidad y tradición. El desarrollo del proceso judicial será clave para determinar responsabilidades y posibles consecuencias legales.
Mientras tanto, el Palacio de Buckingham mantiene su postura de prudencia. El mensaje del rey busca marcar distancia institucional y reafirmar que, independientemente del vínculo familiar, las autoridades deben actuar con independencia.
El caso continúa en desarrollo y se espera que en los próximos días las autoridades británicas ofrezcan información adicional sobre los cargos y el curso de la investigación.






